La concejala Martina Arancibia, de Fuerza Patria Colón, rindió homenaje a la recientemente fallecida Tati Almeida, a quien definió como “una de las voces más firmes y queridas de los organismos de derechos humanos”.
Durante su intervención recordó que, tras la desaparición de su hijo Alejandro en junio de 1975, Almeida transformó “el dolor en lucha” y dedicó su vida a la búsqueda de memoria, verdad y justicia. Señaló que, al incorporarse a Madres de Plaza de Mayo, comprendió que su búsqueda ya no era solo por su hijo, sino también por miles de familias argentinas.
Arancibia destacó que el mayor legado de Tati fue enseñar que la democracia también se construye preservando la memoria y defendiendo los derechos humanos. En ese sentido, sostuvo que su figura cobra especial relevancia frente a los discursos que relativizan el terrorismo de Estado y afirmó que mujeres como Almeida hicieron posible la recuperación de identidades y el avance de los juicios por delitos de lesa humanidad. “Hay personas que dejan una huella tan profunda que trasciende su propia vida. Tati fue una de ellas”, concluyó.
