Un pedido de informes relacionado con los cruces ferroviarios ubicados en las calles 38 y 40 fue derivado al archivo por el Concejo Deliberante, luego de que el Departamento Ejecutivo respondiera las consultas planteadas por los concejales.
La inquietud surgió a partir de los reclamos de vecinos que advirtieron que la empresa concesionaria del ferrocarril colocó barreras en ambos pasos para impedir la circulación de vehículos. Ante esa situación, el tema llegó al Concejo mediante un pedido de informes dirigido al Ejecutivo municipal.
En las respuestas incorporadas al expediente, la directora de Tránsito, Florencia Farías, informó que, tras consultar a la empresa Nuevo Central Argentino (NCA), la concesionaria indicó que los cruces fueron cerrados porque no cuentan con habilitación. Agregó además que, de acuerdo con estudios técnicos realizados, solo sería posible gestionar la habilitación de uno de ellos.
Por su parte, el juez de Faltas, Carlos Daniel Rossi, coincidió con esa explicación y aportó otros detalles. Señaló que, al tratarse de cruces no habilitados, carecen de la señalización correspondiente y que el paso de vehículos por esos sectores, donde tampoco existen contrarrieles, provoca daños en la infraestructura ferroviaria.
Con esas respuestas, el expediente fue enviado al archivo. No obstante, quedó abierta la posibilidad de poner en condiciones uno de los dos cruces y gestionar su correspondiente habilitación ante los organismos competentes.
Llamó la atención que desde la Municipalidad se hubiera consultado a Nuevo Central Argentino sobre los motivos del cierre de los pasos, ya que resulta razonable suponer que tanto el Departamento Ejecutivo como el Concejo Deliberante deberían conocer cuáles son las calles oficialmente habilitadas para atravesar las vías férreas dentro del ejido urbano.
Incluso, ex trabajadores del ferrocarril consultados sobre el tema recordaron que esos dos cruces fueron clausurados hace más de seis décadas. Desde entonces, en ese sector de la ciudad permanecen habilitados únicamente los pasos de las calles 34 y 42.
Cabe recordar que Nuevo Central Argentino es la empresa privada que explota la operación y la infraestructura de cargas del Ferrocarril General Bartolomé Mitre desde el 23 de diciembre de 1992, cuando recibió la concesión en el marco del proceso de privatizaciones impulsado durante la presidencia de Carlos Menem. Con anterioridad, la red era administrada por Ferrocarriles Argentinos.
