En el transcurso de la tercera sesión extraordinaria del año, realizada el martes al mediodía, el Honorable Concejo Deliberante de Colón aprobó por mayoría la convalidación de un convenio suscripto entre la Municipalidad y Jorgelina Beatriz Morea para el alquiler de un inmueble ubicado en calle 21 entre 47 y 48.
El edificio será destinado al funcionamiento de la Oficina de Subdelegación de Investigaciones y de la Dirección Distrital de Antinarcóticos, organismos que actualmente desarrollan sus actividades en una vivienda situada en calle 16 entre 48 y 49 y que próximamente serán trasladados a la nueva sede.
Se trata del mismo inmueble que hoy ocupa la Municipalidad para el funcionamiento de la sede administrativa y las aulas de examen de la Universidad Católica de Salta (UCASAL), además de dependencias de la Secretaría de Salud. Estas áreas dejarán de funcionar allí, permitiendo la reubicación de las dependencias policiales.
El expediente había sido tratado sobre tablas durante la sexta sesión ordinaria del Concejo Deliberante, celebrada el pasado 26 de mayo. En aquella oportunidad, la oposición rechazó su tratamiento inmediato y logró que la iniciativa fuera girada a comisión para un análisis más detallado.
Una semana después, el oficialismo volvió a presentar el proyecto en una sesión extraordinaria y consiguió su aprobación por mayoría, habilitando así la formalización del contrato de alquiler y el posterior traslado de los organismos de seguridad al nuevo edificio.
Clase 62 Una de héroes
El Honorable Concejo Deliberante de Colón declaró de Interés Cultural el libro “Clase 62, Una de héroes”, escrito por el colonense Juan Fernando Serafini. La iniciativa fue aprobada por unanimidad durante la tercera sesión extraordinaria del cuerpo deliberativo.
La obra rescata la historia de guerra del veterano Fernando José Serafini, relatada por su hijo a partir de testimonios, recuerdos y vivencias familiares. Más que una reconstrucción histórica, el libro constituye un homenaje a quienes participaron del conflicto y a las familias que convivieron con las huellas que dejó la guerra.
Al fundamentar el proyecto, se destacó que el autor plantea el rescate de la historia de su padre como un acto de justicia, memoria y, sobre todo, de amor familiar. La publicación busca mantener viva la experiencia de una generación marcada por el conflicto bélico y transmitir ese legado a las nuevas generaciones.
Con esta declaración, el Concejo reconoció el valor cultural y testimonial de una obra que preserva la memoria colectiva a través de una historia profundamente ligada a la identidad local.
