La Unión Cívica Radical logró algo poco habitual en la provincia de Buenos Aires: evitar una interna y alcanzar una lista de unidad. Después de meses de tensiones, judicialización partidaria y diferencias en torno a las alianzas electorales, los principales sectores del radicalismo bonaerense acordaron una conducción común encabezada por Emiliano Balbín, nieto del histórico dirigente radical Ricardo Balbín.
Balbín, alineado políticamente con el senador nacional Maximiliano Abad, asumirá la presidencia del comité provincial con el desafío de reconstruir la cohesión interna y diseñar una estrategia electoral que permita, al menos, sostener las 27 intendencias radicales en territorio bonaerense. El dirigente, oriundo de Saliqueló, fue diputado provincial y formó parte del gobierno de María Eugenia Vidal.
El mismo camino de consenso se replicó en Colón, donde el radicalismo local también alcanzó un acuerdo para evitar la competencia interna y presentar una lista única. Con el objetivo de “fortalecer un radicalismo con identidad, vocación de futuro y compromiso con los vecinos”, la conducción partidaria quedará encabezada por Milagros Morales, una joven dirigente que asumirá por primera vez la presidencia del comité local.
La acompañarán Jorge Simonella como vicepresidente, Gabriela Gijsberts en la secretaría y Joaquín Selvini en la tesorería. Además, integrarán la conducción como vocales titulares Claudia Necco, Julio Álvarez, Patricia Villalba, Walter Torriero, Gladys Sospetto, Darío Ramunno, Silvina Andreoli y Guillermo Alonso. Los vocales suplentes serán Gerardo Morales, Micaela Rodríguez, Juan Pablo Sarmoria y Ana Luisa Boffa.
En tanto, Javier Fidalgo fue designado convencional titular y Carla Barbieri convencional suplente.
De esta manera, tanto en la provincia como en Colón, la UCR logró mostrar una estructura unificada en un contexto político complejo, buscando dejar atrás las divisiones internas y posicionarse con mayor fortaleza frente al escenario electoral que se aproxima en Buenos Aires.
