A un año del trágico accidente que conmocionó profundamente a Colón, este lunes 11 de mayo comenzará el juicio por la muerte de Eduardo André Accastello, el albañil de 45 años que fue atropellado por un joven motociclista que cruzó un semáforo en rojo. El proceso judicial contará con tres audiencias y marcará un momento esperado por la familia y gran parte de la comunidad, que siguió el caso con dolor e indignación desde el primer día.
La tragedia ocurrió el 7 de mayo de 2025 y quedó registrada por cámaras de seguridad. Las imágenes mostraron el momento en que el adolescente de 16 años atravesó la intersección con el semáforo en rojo y embistió violentamente la moto de Eduardo, que había iniciado su marcha con luz verde. El impacto fue brutal: Accastello cayó al pavimento con graves heridas en la cabeza y el pecho, iniciando una larga lucha por sobrevivir.
Durante seis meses, Eduardo permaneció internado y atravesó múltiples intervenciones quirúrgicas, mientras su familia mantenía la esperanza de una recuperación. Sin embargo, falleció en noviembre como consecuencia de las secuelas provocadas por el choque.
La muerte de Eduardo dejó una huella profunda en Colón. Era un trabajador muy conocido, sostén económico y emocional de sus tres hijos, y su historia generó una fuerte movilización social y pedidos de justicia.
En el avance de la investigación, la causa cambió de carátula y pasó de lesiones gravísimas a homicidio. El fiscal intentará demostrar que el acusado actuó con dolo, es decir, con plena conciencia del riesgo que implicaba su conducta. El joven imputado cumplirá 18 años el próximo 15 de mayo.
El informe final de la autopsia fue clave para el cambio de carátula. Allí se determinó que Eduardo murió por un paro cardíaco derivado de las graves lesiones sufridas en el accidente. El estudio médico detalló un severo traumatismo de cráneo, además de complicaciones derivadas de las operaciones y de un cuadro clínico que se fue deteriorando con el tiempo.
En agosto del año pasado, la fiscalía presentó el requerimiento de elevación a juicio. En ese documento sostuvo que el acusado actuó “con conciencia y voluntad”, poniendo en riesgo la vida de terceros y provocando un hecho de extrema gravedad.
A lo largo de este año, la familia Accastello también denunció demoras en la atención médica y la falta de una prótesis que, según señalaron, podría haber mejorado la calidad de vida de Eduardo durante su recuperación.
El inicio del juicio reabre una herida que sigue presente en la memoria colectiva de la ciudad y revive el reclamo de justicia de una familia que, desde hace un año, intenta sobreponerse a una pérdida irreparable.
