La Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires sancionó por unanimidad la denominada Ley Ema, una normativa que incorpora herramientas para prevenir y abordar la violencia digital en las escuelas públicas y privadas. La iniciativa modifica la Ley de Educación bonaerense e incluye contenidos vinculados con el consentimiento, la privacidad, la intimidad y los derechos digitales.
La ley surgió a partir del impulso de Laura, madre de Ema Bondaruk, una adolescente de 16 años que se quitó la vida luego de que se difundieran imágenes íntimas suyas sin su consentimiento. A partir de ese caso, familiares y legisladores promovieron una iniciativa para fortalecer la prevención y brindar respuestas ante situaciones de violencia en entornos digitales.
La nueva normativa establece que la Dirección General de Cultura y Educación incorpore contenidos sobre consentimiento, privacidad, intimidad, ciudadanía digital y prevención de las violencias virtuales en todos los niveles educativos.
También contempla capacitaciones, talleres y campañas de concientización sobre problemáticas como el ciberacoso, el grooming, la difusión no consentida de imágenes íntimas, la manipulación de imágenes mediante inteligencia artificial y la protección de datos personales.
Otro de los ejes es promover la participación de estudiantes, familias, centros de estudiantes y referentes juveniles en la construcción de entornos digitales seguros y libres de violencia.
Durante el tratamiento de la iniciativa, Mayra Mendoza destacó la necesidad de brindar herramientas a las comunidades educativas para enfrentar una problemática que, según señaló, se reproduce de manera sistemática. Por su parte, Laura Clark sostuvo que la ley permitirá ofrecer respuestas concretas a docentes y directivos ante situaciones que ocurren cotidianamente y remarcó la importancia de que las adolescentes puedan reconocerse como víctimas, sin sentirse culpables por la violencia sufrida.
La sanción se produjo en un contexto de preocupación por distintos episodios de violencia digital, entre ellos una investigación en una escuela secundaria de Lomas de Zamora por la presunta creación y difusión de imágenes de alumnas manipuladas mediante inteligencia artificial.
En ese marco, Mónica Macha recordó la elaboración, durante 2025, de la Guía EMA, destinada a escuelas y espacios comunitarios. La herramienta plantea una distinción fundamental: una imagen puede haber sido creada con consentimiento, pero su difusión posterior sin autorización constituye una forma de violencia digital.
La Ley Ema busca fortalecer la prevención, la educación y el acompañamiento de las víctimas, incorporando recursos para que las instituciones educativas puedan intervenir ante estas situaciones.
La iniciativa pone el foco en la responsabilidad colectiva frente a las agresiones en entornos virtuales y en la necesidad de promover una convivencia digital basada en el respeto, la privacidad y el consentimiento.
