Varias personas de Colón que en su momento prestaron testimonio en la causa conocida como los Juicios de la Verdad Saint-Amand, entre ellas Magaly Mascardi, Faustino Bobet y Lali Raineri, fueron especialmente invitadas a participar de una actividad vinculada con la presentación de un libro elaborado por el equipo de psicólogas que acompañó a víctimas y testigos durante aquellos procesos.
Magaly Mascardi estuvo presente en el encuentro junto a Mónica Cotilli. Mascardi había declarado en la causa relacionada con la detención de su padre y formó parte, además, del trabajo de reconstrucción de memorias realizado durante los años 2000 y 2001, que dio lugar a un registro audiovisual de aquellos testimonios.
La presentación se realizó en la ex Comisaría Primera de Pergamino, actualmente convertida en sitio de memoria. Entre los presentes estuvo Adolfo Villate, fiscal federal de Rosario con una extensa trayectoria en investigaciones por violaciones a los derechos humanos y delitos de lesa humanidad, además de familiares de víctimas, profesionales y otras personas vinculadas con la construcción de memoria en la región.
Las fotografías del encuentro reflejan la participación de quienes fueron protagonistas y testigos de distintas historias vinculadas con el terrorismo de Estado y permiten dimensionar el carácter regional que tuvo la actividad.
Finalizada la presentación, los asistentes realizaron un recorrido por la antigua dependencia policial, que hoy cuenta con un circuito destinado a explicar su historia. El lugar fue utilizado como centro de detención y tortura durante la última dictadura militar y, décadas después, quedó marcado también por la Masacre de Pergamino, ocurrida el 2 de marzo de 2017, cuando siete personas murieron durante un incendio en los calabozos de la dependencia.
El recorrido tiene una particularidad: propone observar la dictadura desde una perspectiva regional. Allí se abordan las consecuencias políticas y económicas de aquel período, la situación de la industria, las personas desaparecidas de Pergamino y las persecuciones que tuvieron lugar, entre otros ámbitos, en el INTA.
El sitio recibe visitas guiadas de estudiantes y busca que las nuevas generaciones puedan conocer esa historia directamente en el lugar donde ocurrieron parte de los hechos. Uno de los momentos de mayor impacto se produce al ingresar al sector de los calabozos, especialmente por las condiciones en que se conserva y presenta ese espacio.
Durante la recorrida también estuvo presente la madre de una de las víctimas de la Masacre de Pergamino, quien había participado de la presentación del libro.
Una de las personas que participó de la visita sintetizó la experiencia señalando que ingresar a la zona de calabozos de la Comisaría de Pergamino resulta particularmente fuerte, tanto por la cercanía temporal de algunos de los hechos como por la manera en que el espacio fue recuperado y presentado.
También destacó la importancia de que la región conozca la existencia de este sitio histórico, ubicado en pleno centro de Pergamino, que reúne distintas etapas de una historia atravesada por la represión, la detención y la violencia institucional.
La intención, explicó, es que ese conocimiento trascienda Pergamino y llegue especialmente a las escuelas y a los docentes de la región, en particular a quienes enseñan Historia.
Para quienes desde Colón fueron testigos de aquellos procesos de reconstrucción de la memoria, la invitación significó también una oportunidad para volver a encontrarse con una parte de esa historia y comprobar que aquellos testimonios continúan formando parte de una construcción colectiva que busca mantener viva la memoria.
