Un nuevo hecho de vandalismo fue advertido en las últimas horas en un edificio ubicado sobre calle 19, entre 51 y 52, donde fue destruido uno de los vidrios de grandes dimensiones que forman parte del frente.
Por las características de la rotura, a simple vista se puede observar que el cristal habría sido golpeado con algún elemento contundente. No se conocen, hasta el momento, mayores detalles sobre cómo ocurrió el hecho ni quiénes fueron los responsables.
La imagen enviada a nuestro medio permite dimensionar el daño ocasionado. Pero junto con la fotografía llegó también una pregunta que resume otra de las consecuencias de este tipo de hechos: ¿cuánto cuesta reponer un vidrio de estas dimensiones?
La respuesta seguramente implique una suma importante, especialmente si se tiene en cuenta el costo actual de los materiales, la fabricación a medida y la colocación. Un gasto que, en definitiva, deberá afrontar el propietario o responsable del inmueble y que no estaba contemplado.
Más allá del daño material, este tipo de episodios vuelve a poner sobre la mesa una cuestión que preocupa: el costo que tiene para la comunidad el vandalismo sobre bienes públicos y privados.
Por ahora, se trata de un vidrio roto y de un perjuicio concreto para alguien. Pero detrás de cada hecho de estas características aparece siempre la misma pregunta: ¿quién termina pagando por el daño?
