Comunicó la Municipalidad que ayer por la tarde-noche “volvimos a intervenir” para limpiar un sector que estaba comenzando a convertirse en un nuevo basural clandestino. Esta vez, en la zona de calle 59 y 23, donde algunas personas han elegido tirar sus residuos en la vía pública, aun cuando el servicio de recolección domiciliaria pasa por el lugar.
Hay que decirlo con claridad: los basurales clandestinos no aparecen solos. Son consecuencia de conductas irresponsables de quienes deciden arrojar basura donde no corresponde.
Cada vez que el Estado Municipal tiene que volver a limpiar estos lugares, se destinan trabajadores, vehículos, combustible y recursos que podrían estar siendo utilizados para resolver otras necesidades de la ciudad. Cuidar también es hacerse responsable de nuestros propios residuos. La ciudad que queremos construir necesita del compromiso de todos.
