Una fuerte queja se multiplicó en las redes sociales a raíz de la instalación de un emprendimiento gastronómico a cielo abierto en la intersección de calles 47 y 17. Según plantean vecinos, el espacio público fue ocupado con carpas, mesas, un parrillero y otros elementos destinados al funcionamiento de un restaurante.
La situación generó cuestionamientos respecto de las autorizaciones correspondientes y del rol del Ejecutivo municipal. De acuerdo con los reclamos difundidos, el sector, que anteriormente era un paseo verde de uso común, fue delimitado y acondicionado para una actividad comercial privada.
En el lugar se observan dos grandes carpas tensoestructuradas de color beige, debajo de las cuales fueron instaladas mesas y sillas para los clientes. También se encuentra un parrillero sobre el sector de estacionamiento y macetones que delimitan el área utilizada por el emprendimiento.
El principal interrogante planteado por los vecinos es si la ocupación del espacio público cuenta con autorización municipal y, en ese caso, bajo qué expediente y normativa fue habilitada.
También se cuestiona si el proyecto tuvo intervención del Honorable Concejo Deliberante, dado que, según los reclamos, no habría existido debate ni ordenanza específica que autorice la explotación comercial del paseo.
La controversia no apunta, según expresaron quienes cuestionan la situación, al desarrollo de una actividad comercial ni al esfuerzo de quienes emprenden, sino al supuesto uso privado de un espacio que pertenece a todos los colonenses.
En ese sentido, reclaman explicaciones al Departamento Ejecutivo sobre quién autorizó la instalación, cuáles fueron las condiciones establecidas y qué controles se realizaron.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el debate acerca del uso y ocupación del espacio público y la necesidad de que cualquier autorización para actividades comerciales se realice dentro del marco de las normas vigentes, con transparencia y conocimiento de la comunidad.
