Sin embargo, para Arnilda Graciela Laborde su profesión significó mucho más que el ejercicio de una actividad jurídica. Durante más de 50 años estuvo vinculada a distintas instituciones de nuestra ciudad, a las que brindó colaboración y acompañamiento.
Se caracterizó por su amabilidad, cordialidad y permanente disposición para ayudar, cualidades que le permitieron construir un estrecho vínculo con numerosas instituciones y con la comunidad en general.
Ejerció la profesión durante más de cinco décadas y estuvo al frente del Registro Notarial N° 3 de Colón, además de desempeñarse en el Registro Automotor.
Arnilda fue hija de Juan Laborde, autor de la reconocida “Reseña histórica del Pueblo y Partido de Colón”, y formó parte de una familia de seis hermanos.
Su trayectoria profesional y, especialmente, su compromiso con las instituciones y la comunidad dejaron una huella profunda en nuestra ciudad. Por eso, Colón la despidió con profundo dolor, recordando no solamente a una destacada profesional, sino también a una mujer cercana, solidaria y siempre dispuesta a colaborar.
