Martín Banchero, de 55 años, quedó detenido acusado del femicidio de su expareja, Carina Candelas, asesinada a puñaladas en una farmacia del centro de Rosario. El hombre residió durante un tiempo en Colón, donde sus padres tuvieron actividad docente y profesional.
Martín Banchero, de 55 años, quedó detenido tras el femicidio de su expareja, Carina Candelas, de 56 años, ocurrido este miércoles por la mañana en una farmacia ubicada en Dorrego y Zeballos, en pleno centro de Rosario.
El caso tomó particular repercusión en Colón luego de conocerse que Banchero habría vivido en nuestra ciudad, en un domicilio de calle 16, entre 16 y 17. Además, sus padres mantuvieron vínculos laborales con la comunidad: su madre fue profesora en el ex Colegio Nacional, mientras que su padre, ingeniero agrónomo y especialista en genética, trabajó en Morgan y también se desempeñó como docente en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
El ataque
De acuerdo con las primeras informaciones de la investigación, Banchero llegó hasta la farmacia donde trabajaba Candelas, estacionó en doble fila y luego ingresó al establecimiento. Se dirigió hacia el depósito, donde se encontraba su expareja, y la atacó con un arma blanca.
La fiscal María Laura Riccardo, a cargo de la investigación, confirmó que la víctima recibió siete puñaladas y presentaba heridas defensivas, lo que da cuenta del intento de la mujer por protegerse durante el ataque.
Una de las compañeras de Candelas habría intentado intervenir y terminó con la ropa manchada de sangre. Otras personas que se encontraban en el sector de atención al público dieron aviso al 911.
Tras el ataque, Banchero escapó del lugar y se dirigió hacia el edificio donde residía, en la zona de República de la Sexta. La Policía logró detenerlo en las inmediaciones. Según las primeras versiones, se encontraba ensangrentado y llevaba una botella de alcohol. También se investiga si intentó quitarse la vida antes de ser apresado.
Antecedentes de hostigamiento
La fiscal Riccardo señaló que, a partir de las primeras declaraciones incorporadas al expediente, surgieron indicios de que Banchero venía hostigando a Candelas luego de la separación.
Sin embargo, la funcionaria judicial aclaró que no existían denuncias previas por violencia de género contra el acusado.
La investigación busca ahora reconstruir el vínculo entre ambos y determinar las circunstancias que precedieron al crimen.
Candelas tenía una extensa trayectoria en el sector farmacéutico y llevaba más de dos décadas trabajando en el rubro. Se desempeñaba como una de las encargadas de Marketing Farm, el establecimiento donde fue asesinada.
En las últimas horas también trascendió que la cuenta de Instagram de Banchero habría sido cerrada, mientras que su perfil de Facebook continúa visible. Allí aparecen publicaciones de años anteriores y fotografías en las que se lo observa junto a la víctima.
Banchero permanece detenido y es investigado por el femicidio de su expareja. La calificación legal definitiva y su situación procesal serán determinadas en las próximas instancias judiciales.
