Una vez más los vecinos del bulevar quieren ser escuchados porque continúan los problemas relacionados con el tránsito. Por ese motivo se expresaron mediante un comunicado que dice:
“Después del accidente que le costó la vida a Eduardo Accastelo, las autoridades anunciaron una serie de medidas. Hubo reuniones, promesas, un Concejo Deliberante lleno de vecinos reclamando acciones concretas e incluso cambios en el área de Tránsito. Durante algunas semanas pareció que el problema había sido comprendido.
Sin embargo, las picadas siguen todas las madrugadas en Boulevard 17.
Sabemos que el descontrol de tránsito no es exclusivo de esta zona: pasa a toda hora, en toda la ciudad. En Boulevard 17 lo denunciamos desde hace años, noche tras noche. Y esa persistencia permite observar con claridad cómo funciona —o cómo no funciona— la respuesta oficial. La escena es siempre la misma: un vecino llama para denunciar motos con escapes libres, explosiones o pruebas de motores nocturnas. Le responden que enviarán un móvil. El móvil aparece, da una vuelta y se va. Minutos después, todo vuelve a empezar.
Por eso nos cuesta entender algunas declaraciones recientes. La funcionaria a cargo de Tránsito aseguró en una entrevista radial que las picadas “por suerte” ya no existen. Un concejal oficialista afirmó que el tránsito está cada vez más ordenado. Cuesta conciliar esas declaraciones con lo que ocurre cada noche: motos sin casco, sin espejos, sin escapes reglamentarios; menores conduciendo; maniobras temerarias; denuncias repetidas y una ausencia sostenida de controles efectivos.
No pedimos discursos. Tampoco anuncios. Pedimos algo más simple: que la Dirección de Tránsito informe públicamente cuántos operativos de control se realizaron en Boulevard 17 en el último año, cuántas motos fueron efectivamente detenidas o infraccionadas, si existe un protocolo escrito para actuar cuando se denuncian estos hechos y si existe coordinación formal entre Guardia Urbana, Policía y Tránsito, o si cada área actúa por su cuenta. Son cuatro preguntas concretas que merecen respuestas igual de concretas.
Las leyes existen. Las ordenanzas existen. Las denuncias también. Lo único que sigue faltando es la decisión de hacerlas cumplir. Porque cuando un problema es conocido, reiterado y documentado, no alcanza con responder: “No los podemos correr”. Después de tantos años, lo que merece una explicación ya no son las picadas. Es la falta de resultados.
Vecinos de Boulevard 17
