El intendente de Colón, Waldemar Giordano, expresó su preocupación por la eliminación del beneficio de Zona Fría que afectará a miles de hogares de la ciudad y aseguró que la medida “va a golpear directamente al vecino de Colón”.
Según indicó, más de 4.500 familias perderán el beneficio que permitía descuentos del 30 al 50 por ciento en la tarifa de gas, lo que provocará una reducción directa del poder adquisitivo de los salarios en un contexto económico ya complejo.
Waldemar Giordano sostuvo que “es otra medida más del Gobierno Nacional, aprobada también por legisladores, que perjudica a los trabajadores y a los sectores medios y populares”. En ese sentido cuestionó la orientación económica del gobierno de Javier Milei y afirmó que “no existe hoy un programa nacional que beneficie a las mayorías”.
“El país produce gas, petróleo, alimentos y recursos naturales, pero si eso no se distribuye correctamente, no beneficia al pueblo argentino”, señaló Giordano, remarcando que la quita del subsidio “erosiona el nivel de vida de las familias”.
El jefe comunal también advirtió sobre el impacto económico que tendrá la medida en la economía local. “Ese dinero se va de Colón”, expresó, al explicar que el incremento en tarifas y servicios básicos provoca una constante salida de recursos económicos de la ciudad.
En la entrevista, Giordano sostuvo además que el Municipio viene registrando un aumento en la demanda social. “Cada vez llegan más vecinos a pedir ayuda. Personas que nunca antes habían ido al municipio hoy llegan angustiadas porque no les alcanza para pagar una garrafa, la luz o los medicamentos”, afirmó.
En ese contexto, remarcó que el municipio intenta sostener la asistencia social y mantener los servicios esenciales pese a la caída de recursos y coparticipación. “No podemos reemplazar al Estado Nacional”, señaló.
El intendente defendió además el rol del Estado en la regulación de tarifas y cuestionó la desregulación económica impulsada por el Gobierno Nacional. También mencionó el impacto de los aumentos en energía, combustibles, salud y alimentos sobre el comercio y la vida cotidiana.
Consultado sobre el clima social, Giordano consideró que en los últimos meses comenzó a percibirse “una pérdida de esperanza” en parte de la población respecto al rumbo económico nacional. “La gente compara lo que pagaba hace seis meses con lo que paga hoy y ve que el salario no acompaña”, afirmó.
A pesar del contexto, el intendente aseguró que el municipio continuará sosteniendo obras y servicios locales, mencionando proyectos vinculados a infraestructura, salud y espacios comunitarios. “Vamos a seguir acompañando a los vecinos y trabajando para llevar alivio dentro de una situación muy difícil”, concluyó.
