Tuvo lugar un fuerte cruce político por la discapacidad en el Concejo Deliberante. Comenzó con el apoyo a acompañantes terapéuticos y terminó en un debate de fondo sobre el modelo de país
El tratamiento de un expediente de apoyo a los acompañantes terapéuticos derivó en una intensa discusión política en el Concejo Deliberante, donde oficialismo y oposición expusieron diferencias de fondo sobre cómo se aborda la discapacidad en la Argentina bajo el gobierno de Javier Milei.
Si bien el proyecto fue acompañado, el debate dejó en evidencia dos miradas contrapuestas: por un lado, quienes advierten sobre un ajuste que impacta directamente en las personas con discapacidad, y por otro, quienes sostienen que se está ordenando un sistema que venía desbordado.
Desde el bloque Fuerza Patria, Nicolás Luján remarcó la gravedad de la situación planteada por los acompañantes terapéuticos, quienes advirtieron sobre la interrupción de terapias en niños, niñas y adultos. En ese marco, cuestionó la coherencia de algunos sectores políticos.
“Venimos, levantamos la mano y acompañamos, pero a nivel nacional se impulsa la desregulación. Es una falta de respeto”, sostuvo, al tiempo que reafirmó el acompañamiento a la regulación de la actividad.
En la misma línea, Brenda Sarmoria amplió la crítica al señalar que las modificaciones impulsadas a nivel nacional implican un retroceso. Mencionó especialmente los cambios propuestos en pensiones y en el nomenclador de prestaciones, al advertir que “introducen una lógica de mercado en un ámbito donde eso no puede no producir daño”.
Además, hizo referencia a recientes movilizaciones en defensa del sistema de discapacidad y expresó su “profundo repudio” a las políticas que, según consideró, afectan derechos básicos.
La respuesta del oficialismo llegó de la mano del concejal Marcelo Montagna, de La Libertad Avanza, quien defendió el rumbo del gobierno nacional y apuntó contra las gestiones anteriores.
“El sistema creció de manera descontrolada. Las pensiones aumentaron sin justificación y se usaron políticamente. Hoy se busca ordenar, auditar y garantizar que lleguen a quienes realmente lo necesitan”, afirmó.
Montagna insistió en que el problema es doble: el fraude y la falta de controles, sumados a un esquema “deficitario e insostenible”. En ese sentido, planteó que “no hay que confundir inclusión con populismo”, y defendió las auditorías y revisiones en curso.
El cruce se tensó cuando Luján volvió a tomar la palabra y llevó la discusión al plano local, al recordar las dificultades que atravesaron vecinos de la ciudad ante las citaciones para juntas médicas.
“Hubo que poner vehículos municipales para que la gente pudiera asistir y no perder la pensión. Eso pasó acá, no es teoría”, remarcó.
Sarmoria, por su parte, cuestionó decisiones legislativas del oficialismo y pidió explicaciones sobre la falta de apoyo a iniciativas de regulación de los acompañantes terapéuticos, planteando el impacto directo en familias que dependen de esas prestaciones.
El debate sumó además la intervención de Néstor Iacci, de Nuevos Aires, quien cuestionó el uso del concepto de “populismo” y sugirió revisar su definición, al considerar que se lo utiliza de manera parcial.
Más allá de las posiciones, la sesión dejó en claro que el expediente tratado funcionó como disparador de una discusión mucho más amplia. Lo que estaba en juego ya no era solo el reconocimiento y regulación de los acompañantes terapéuticos, sino el modelo de atención en discapacidad: un sistema basado en derechos con cobertura universal, o uno más focalizado, con mayor control y revisión de prestaciones.
En ese cruce de visiones, el tema seguirá en agenda. Porque detrás de los números y los discursos, lo que aparece —como coincidieron en señalar distintos concejales— es el impacto concreto en la vida cotidiana de las personas con discapacidad y sus familias.
