A pocos días de vencer el plazo para el pago de la primera cuota del Sueldo Anual Complementario (SAC), más conocido como aguinaldo, numerosos municipios bonaerenses atraviesan una delicada situación financiera que pone en duda el cumplimiento de esta obligación salarial.
La legislación establece que el medio aguinaldo debe abonarse antes del 30 de junio, aunque contempla un margen de hasta cuatro días hábiles posteriores para efectivizar el pago. Sin embargo, la caída de la recaudación, la desaceleración de la actividad económica y la reducción de recursos disponibles han complicado las cuentas de varias administraciones locales, tanto del interior como del conurbano.
En Colón, el intendente Waldemar Giordano aseguró que el municipio está en condiciones de afrontar el pago del beneficio a los trabajadores municipales. No obstante, el escenario provincial genera preocupación debido a que muchas comunas reconocen dificultades para reunir los fondos necesarios.
La situación se agravó en las últimas horas luego de que la oposición en la Cámara de Diputados bonaerense impidiera el tratamiento sobre tablas de un proyecto de ley que buscaba liberar cuotas del Fondo de Fortalecimiento Municipal. Al no alcanzarse la mayoría especial de dos tercios requerida para su aprobación, los intendentes quedaron sin una herramienta de asistencia financiera inmediata para afrontar compromisos salariales.
El clima es de incertidumbre en numerosos distritos, donde los empleados municipales aguardan el cobro del aguinaldo como un ingreso clave para aliviar la economía familiar en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo y el aumento sostenido de los costos de vida.
