El director de Salud municipal, Walter Martínez, advirtió sobre el fuerte impacto que están teniendo los recortes nacionales en el sistema sanitario y aseguró que el municipio busca reforzar la atención primaria y territorial para enfrentar una demanda hospitalaria que continúa en aumento.
Tras su paso por la Región Sanitaria y retornado a Colón, Martínez sostuvo que el Gobierno nacional “ha roto un contrato social” al desfinanciar programas esenciales de salud, aunque remarcó que en Colón el impacto se intenta amortiguar con recursos municipales y el acompañamiento de la Provincia de Buenos Aires.
“En Colón no se va a resentir tanto porque tenemos un Estado presente. La farmacia del hospital cada vez gasta más y vamos a comprar lo que necesitemos”, afirmó. Sin embargo, alertó que en muchas localidades del país el programa Remediar era la única vía de acceso a medicamentos para miles de personas.
El funcionario detalló que el municipio debió salir a cubrir faltantes de insulina, medicamentos para hipertensión y otros tratamientos crónicos que anteriormente llegaban mediante programas nacionales. “Vamos a tener internaciones de vecinos por no poder acceder a la medicación que no deberíamos tener, y eso va a sobresaturar el sistema”, explicó.
Martínez también expresó preocupación por la situación del calendario de vacunación. Según indicó, el distrito recibió menos del 60 por ciento de las dosis antigripales previstas y existen faltantes para completar vacunas de ingreso escolar.
“Nos preocupa mucho esta temporada invernal porque la población no está vacunada como debería”, señaló, y agregó que el Gobierno nacional “no hizo campañas de difusión” para promover la inmunización.
Respecto a los jubilados y afiliados al PAMI, sostuvo que aumentó considerablemente la cantidad de vecinos que recurren a la farmacia del hospital porque no pueden afrontar el costo de los medicamentos en farmacias privadas. “Uno de cada cuatro jubilados no puede obtener su medicación porque no le alcanzan los recursos”, afirmó.
En ese contexto, destacó el trabajo conjunto con el Colegio de Farmacéuticos para recibir donaciones de tratamientos y asistir a personas que quedaron sin cobertura efectiva.
Ante el panorama actual, el municipio apuesta a profundizar la descentralización sanitaria y fortalecer la atención primaria. Martínez confirmó que la Dirección de Salud dejará su sede actual para trasladarse al barrio Sol de Mayo, donde recientemente fue inaugurado un centro comunitario.
“Vamos a trabajar mucho más en los barrios con atención primaria”, explicó. Además, destacó que el horario extendido en centros de salud y la llegada de especialidades a distintos sectores de la ciudad permitieron contener parte de la sobredemanda que en otros hospitales públicos de la región creció entre un 25 y un 30 por ciento.
“La idea es sacar la salud a la comunidad, trabajar en promoción y prevención, porque el futuro es incierto y creemos que los recortes se van a seguir profundizando”, concluyó.
