La situación financiera del Municipio atraviesa un momento complejo, marcado principalmente por la fuerte caída de la coparticipación, el principal ingreso con el que cuenta la administración local.
Georgina Jiménez, responsable del área de Hacienda, explicó que los datos actuales “no son para nada alentadores”. En concreto, detalló que en febrero los recursos coparticipables cayeron un 14% respecto de enero, mientras que para marzo se proyecta una baja del 15%.
Este escenario resulta especialmente delicado si se tiene en cuenta que la coparticipación representa cerca del 70% de los ingresos totales del Municipio. Se trata de fondos que provienen de impuestos como IVA y Ganancias, distribuidos desde Nación hacia la Provincia, y luego a los municipios, además de Ingresos Brutos.
La caída en la recaudación está directamente vinculada al contexto económico nacional: menor consumo, cierre de empresas —más de 22.000 en los últimos dos años— y pérdida de empleo, con más de 290.000 trabajadores afectados. Todo esto impacta en la recaudación y, en consecuencia, en los recursos que llegan a las comunas.
Uno de los datos más preocupantes tiene que ver con el peso de los salarios. Hasta 2023, entre el 80% y el 85% de la coparticipación alcanzaba para cubrir sueldos y cargas sociales. En 2024 ese porcentaje trepó al 100%, y en 2025 directamente dejó de ser suficiente. Para marzo de 2026, la proyección indica que la masa salarial representará cerca del 120% de esos fondos.
Esto obliga al Municipio a utilizar recursos destinados a otros fines para poder cumplir con los salarios. “No es que los sueldos hayan crecido desmedidamente, apenas acompañaron la inflación”, aclaró Jiménez.
A pesar de este panorama, el Municipio continúa gestionando ante la Provincia y ha logrado la reactivación de algunas obras públicas, además de financiamiento para pavimento. Sin embargo, las perspectivas a futuro no son alentadoras.
Incluso desde el gobierno provincial se advirtió que la situación podría empeorar, aunque existe la posibilidad de una mejora si prosperan reclamos judiciales por fondos adeudados por Nación.
Mientras tanto, la administración local mantiene una política de cautela, priorizando el cumplimiento de obligaciones esenciales, en un contexto que afecta no solo a Colón, sino a la mayoría de los municipios bonaerenses.
27/03/26 Con recursos propios ajustados, el Municipio sostiene servicios esenciales y crece la demanda social
Más allá de la caída de la coparticipación, el Municipio enfrenta otro desafío clave: sostener su funcionamiento con recursos propios en un contexto económico cada vez más exigente.
Actualmente, estos ingresos —que representan aproximadamente el 30% del total— provienen de tasas, derechos y contribuciones. Desde el área de Hacienda destacaron que, pese a la crisis, no se ha registrado una caída significativa en la cobrabilidad, gracias a un trabajo “muy meticuloso” del área de Ingresos Públicos.
Sin embargo, la presión sobre el gasto es cada vez mayor. Uno de los principales ejes es la salud: el hospital municipal absorbe cerca del 40% del presupuesto, con un costo estimado de unos 30 millones de pesos diarios. Solo en energía eléctrica, el gasto anual ronda los 10 millones de pesos.
A esto se suman otras áreas sensibles como asistencia social, donde la demanda viene en aumento. Crecen los pedidos de ayuda para alimentos, medicamentos, pago de servicios y alquileres, en línea con la situación económica general.
“El reclamo es constante y muy fuerte en cuestiones básicas”, reconocieron desde el área económica.
En paralelo, el Municipio intenta sostener obras y servicios esenciales. Por ejemplo, en mantenimiento vial se invirtieron unos 500 millones de pesos durante el último año, mientras que la tasa específica recaudó alrededor de 300 millones, lo que evidencia un déficit en la prestación.
En este sentido, desde el Ejecutivo consideran “impensable” reducir tasas sin afectar servicios, ya que en muchos casos lo recaudado no alcanza para cubrir los costos.
A pesar del contexto, el Municipio mantiene sus compromisos: pago de sueldos, proveedores y funcionamiento general. Esto es posible, en parte, gracias a un superávit del ejercicio anterior equivalente a aproximadamente un mes de salarios, que actúa como respaldo ante la coyuntura.
De cara al futuro, no se descartan nuevas medidas como planes de pago más flexibles para contribuyentes, mientras se continúa gestionando financiamiento externo.
“El Municipio no es una isla, atraviesa la misma situación que las familias y las empresas”, señalaron. En ese marco, las prioridades están claras: sostener el hospital, garantizar los salarios y atender la creciente demanda social, en un año que se anticipa largo y desafiante.
27/03/26 – Los despidos masivos y el achicamiento del Estado
La diputada nacional Fernanda Díaz, integrante del bloque Unión por la Patria, presentó un proyecto de resolución en la Honorable Cámara de Diputados de la Nación Argentina para expresar su repudio ante lo que calificó como “inacción y complicidad” del Poder Ejecutivo frente a los despidos masivos y el achicamiento del Estado.
La iniciativa pone el foco en el impacto territorial de las políticas del presidente Javier Milei, señalando que la Provincia de Buenos Aires concentra más del 30% de los despidos formales del país, con más de 44.000 trabajadores alcanzados por el seguro de desempleo, situación que también repercute en Colón.
Según el proyecto, desde el inicio de la actual gestión cerraron más de 22.000 empresas y se perdieron más de 280.000 empleos registrados en el sector privado, lo que equivale a un promedio de entre 28 y 30 firmas que cesan su actividad por día. En paralelo, se registraron 63.234 despidos en el sector público nacional, una caída del 18,4% de su planta.
Entre los sectores más afectados se encuentran la industria manufacturera, la construcción —impactada por la paralización de la obra pública—, el comercio y el rubro textil, golpeados por la caída del consumo y la apertura de importaciones.
Díaz enumeró además despidos recientes en empresas como Georgalos, Lustramax, SanCor, Fate, Cervecería Quilmes y Acindar, además de más de 1.600 cesantías en la Subsecretaría de Trabajo.
La legisladora también advirtió sobre el “desmantelamiento del Estado”, mencionando recortes en organismos como ANSES, PAMI, Vialidad Nacional y INTA.
“Estamos frente a un modelo económico que utiliza a la industria nacional como variable de ajuste”, sostuvo Díaz, y concluyó que “no hay desarrollo posible con fábricas que cierran y trabajadores en la calle”, instando al Ejecutivo a revisar de manera urgente las políticas económicas actuales.
