En el marco de una situación judicial que se remonta al año 2002, la Municipalidad deberá restituir el predio de la empresa CIMEC —que durante años utilizó en comodato para el funcionamiento de Obras Públicas— luego de que la firma lograra levantar la quiebra y recuperar la titularidad plena del inmueble.
Ante la notificación formal recibida el pasado 12 de agosto, el Departamento Ejecutivo elevó al Concejo Deliberante un proyecto para aprobar la rescisión del contrato vigente y autorizar la firma de un nuevo contrato de locación que permita continuar funcionando provisoriamente en el edificio de calle 9, donde actualmente opera el corralón municipal.
Sin embargo, la solución de fondo ya está en marcha. En paralelo a la gestión administrativa para garantizar la continuidad de los servicios, el Municipio comenzó hace varios meses la construcción de un edificio propio en calle 7 entre 50 y 51, en un terreno municipal donde anteriormente funcionaba la playa de estacionamiento de camiones, trasladada ahora a la zona de la 133.
El funcionario Leandro Mendoza explicó que el contrato de locación será una medida transitoria:
“Se va a firmar un contrato de locación por un tiempo para continuar funcionando en el edificio de la calle 9 hasta que podamos terminar la construcción de un edificio municipal propio. Lo importante es que vamos a solucionar definitivamente un problema de fondo: el municipio no contaba con un edificio propio para sostener estas tareas esenciales para la comunidad”.
El nuevo inmueble contará con aproximadamente 335 metros cuadrados cubiertos y 85 metros semicubiertos destinados a maquinaria. Allí se concentrarán talleres, espacios de guardado y también las oficinas administrativas que hoy funcionan en el edificio actual.
Una inversión con mirada definitiva
Según detalló Mendoza, el proyecto fue planificado por profesionales técnicos del área municipal y la construcción está siendo ejecutada en gran parte por trabajadores municipales, lo que permite reducir costos y optimizar recursos.
“Tenemos un equipo de trabajadores municipales que se está encargando de la construcción del edificio. Eso conlleva un menor costo y es un esfuerzo muy importante desde todos los lugares”, señaló.
El funcionario destacó además la decisión política del intendente Waldemar Giordano de avanzar con una solución estructural:
“Era una situación bastante precaria e indefinida por la cuestión judicial del edificio actual. Ahora se está tomando una definición que va a ser muy beneficiosa para todos los colonenses”.
Continuidad garantizada de los servicios
Mientras se concreta la obra, el Ejecutivo busca asegurar que no haya interrupciones en las tareas esenciales que presta el área de Obras Públicas. El traslado se realizará de manera progresiva una vez que el nuevo edificio esté en condiciones operativas.
“Los servicios se van a continuar desempeñando con total normalidad y cuando estén dadas las condiciones, el traslado se hará de a poco”, aseguró Mendoza.
De esta manera, lo que comenzó como una notificación judicial que obligaba a dejar el predio utilizado durante años, se transformó en la oportunidad para que el Municipio avance en una solución definitiva: contar, por primera vez, con un edificio propio destinado a sostener las tareas operativas fundamentales para la ciudad.
