La crisis financiera que atraviesa Granja Tres Arroyos repercute también en su establecimiento de Colón, donde los trabajadores hacen esfuerzos cotidianos para sostener la actividad y defender sus puestos de trabajo, en un escenario marcado por las dificultades para cobrar sus salarios.
La situación de los empleados es delicada. «Aún no nos pagaron el aguinaldo», contó a este medio uno de los trabajadores. En cuanto a los haberes, según indicó, se habría abonado apenas el 25% de la última quincena, mientras se aproxima el cierre de un nuevo período de pago.
Frente a este panorama, los trabajadores de la planta local intentan sostenerse con la venta de los productos elaborados en el establecimiento. Con esos ingresos buscan reunir el dinero necesario para afrontar los salarios, el servicio de energía eléctrica y otros gastos indispensables para mantener en funcionamiento la actividad.
La situación local se enmarca en una crisis de mayor alcance. En septiembre de 2026, Granja Tres Arroyos se presentó en concurso preventivo de acreedores ante la Justicia comercial, con un pasivo declarado superior a los 529.000 millones de pesos, de acuerdo con la información difundida sobre el expediente.
Despidos y plantas afectadas
El conflicto se profundizó a comienzos de octubre, tras el vencimiento de las conciliaciones obligatorias en distintas plantas de la compañía. En ese contexto, trascendieron despidos que afectaron a cientos de trabajadores, con consecuencias especialmente importantes en establecimientos de Capitán Sarmiento, Esteban Echeverría y Pilar.
A las cesantías se suman las denuncias por atrasos salariales, aguinaldos e indemnizaciones. También se conocieron reclamos de trabajadores por propuestas de pago que incluían cajones de pollo como parte de la compensación por las deudas pendientes.
En algunas plantas, los trabajadores despedidos realizaron protestas y bloqueos en los accesos para reclamar el cumplimiento de sus derechos laborales y respuestas sobre su situación.
En paralelo, la Justicia avanza con medidas vinculadas al patrimonio de la empresa y analiza cuestiones relacionadas con el concurso de Granja Tres Arroyos y otras firmas vinculadas al grupo.
La incertidumbre en la planta de Colón
En este contexto, los trabajadores de Colón buscan sostener la producción y generar recursos mediante la comercialización de los productos, con el objetivo de afrontar los compromisos más urgentes.
La preocupación no pasa solamente por los salarios que todavía no se cobraron. También está en juego la continuidad de los puestos de trabajo y la posibilidad de mantener la actividad en el establecimiento local.
Mientras la crisis empresarial se desarrolla en el ámbito judicial, los empleados de Colón intentan resistir desde su lugar, con el esfuerzo diario de quienes dependen de esa fuente laboral y todavía esperan una respuesta que les permita tener mayor previsibilidad sobre su futuro.
