Las fuerzas de seguridad locales, de manera conjunta con las áreas de control urbano, realizaron un allanamiento y secuestro de una motocicleta en nuestra ciudad. El operativo se activó luego de reiteradas denuncias por maniobras peligrosas y ruidos molestos, conductas que violan las normativas vigentes.
El procedimiento se llevó a cabo bajo un estricto protocolo de actuación coordinado entre la Estación de Policía Comunal (EPC) el Comando de Prevención Rural (CPR), la Guardia Urbana Municipal (GUM) y la Dirección de Tránsito. El procedimiento comienza con la identificación de motos en infracción por ruidos molestos o conducción peligrosa. Sigue con la recopilación de evidencias y testimonios sobre las contravenciones. Luego viene la solicitud formal y posterior emisión de la orden de secuestro y finaliza con la ejecución del allanamiento y retiro de la motocicleta de la vía pública. El marco legal de estas actuaciones se respalda en la Ley Nacional de Tránsito N.º 24.449 y en la Ordenanza Municipal N.º 3987, normativas destinadas a preservar la convivencia ciudadana y evitar siniestros viales.
