El Concejo Deliberante de Colón aprobó una ordenanza que establece un marco general para las declaraciones de Interés Municipal, Patrimonio Histórico y Cultural Municipal y Monumento Histórico del Partido de Colón. La iniciativa busca ordenar un mecanismo que hasta ahora se fue construyendo a través de distintas declaraciones y darle criterios comunes para el futuro.
El concejal Nahuel Desimone, al fundamentar el proyecto, destacó la necesidad de contar con una herramienta normativa permanente que permita reconocer y preservar aquellos bienes, espacios, instituciones o expresiones que forman parte de la historia y de la identidad de la comunidad.
Uno de los aspectos centrales de la nueva norma es la creación de un Registro Municipal de Declaraciones, que estará a cargo del Concejo Deliberante. Allí deberán incorporarse las futuras declaraciones y también las que fueron aprobadas con anterioridad, permitiendo reunir en un mismo registro el patrimonio reconocido oficialmente por el Partido.
Desimone sostuvo que Colón posee un importante patrimonio histórico, cultural, arquitectónico, paisajístico e inmaterial construido a lo largo de generaciones y pidió el acompañamiento de todos los bloques.
El proyecto no encontró oposición. Sin embargo, la discusión tomó otro camino cuando Marcelo Villa, de Nuevos Aires, aclaró que acompañaría la ordenanza pero cuestionó una expresión utilizada en su fundamentación: la referencia a Colón como “la perla del norte de la provincia”.
Villa sostuvo que, a su entender, esa denominación pertenece a otra etapa de la ciudad. Señaló que Colón “dejó de ser” aquella ciudad segura, creativa, productiva y con desarrollo que, según su mirada, fue en otros tiempos.
Desimone respondió desde otro lugar: explicó que utiliza esa expresión porque ama a su ciudad y mantiene una valoración positiva de Colón.
El intercambio, aunque no puso en riesgo la aprobación de la ordenanza, dejó expuestas dos maneras diferentes de mirar la ciudad. Una, reivindicando su historia, su patrimonio y aquello que todavía puede ser motivo de orgullo. La otra, señalando que reconocer el pasado no alcanza si no se observan también los problemas del presente.
Sobre el final, Marcelo Montagna reclamó mayor seriedad y respeto en el recinto, recordando que el Concejo Deliberante es un ámbito que merece consideración tanto por el lugar que ocupa como por la responsabilidad de quienes lo integran.
La ordenanza quedó aprobada. Ahora el desafío será que el nuevo registro no sea solamente un listado administrativo, sino una herramienta que permita conocer, proteger y poner en valor aquello que Colón considera parte de su patrimonio.
