Justo cuando el frío comienza a sentirse con fuerza en la provincia de Buenos Aires —y en gran parte del país—, el Gobierno nacional emprendió una nueva avanzada contra el régimen de Zona Fría, que establece subsidios sobre la tarifa de gas para amplios sectores de la Argentina. El Ejecutivo anunció que enviará al Congreso un proyecto para modificarlo, ahora con un escenario legislativo más favorable.
Legisladores e intendentes del interior bonaerense salieron rápidamente a rechazar la iniciativa, al advertir que perjudicaría a usuarios de gran parte del territorio provincial, ya que eliminaría el subsidio para residentes de 94 de los 135 municipios bonaerenses.
No es la primera vez que el Gobierno intenta avanzar sobre este beneficio. Sin embargo, tras el resultado de las elecciones legislativas de octubre pasado y la nueva composición de las cámaras, la iniciativa tendría mayores posibilidades de prosperar.
“La reducción o eliminación del beneficio para amplios sectores medios implicaría un fuerte impacto sobre la economía doméstica de miles de familias bonaerenses, especialmente en un contexto de deterioro del poder adquisitivo, aumento del costo de vida e incremento sostenido de las tarifas de servicios públicos”, señaló el funcionario municipal Leandro Mendoza, quien además anticipó que más de 6.000 vecinos de Colón perderían el beneficio, lo que podría traducirse en aumentos de hasta el 50% en las boletas de gas.
