Martina Arancibia compartió la experiencia de haber entrevistado, junto a otros jóvenes, a Inés Bertolhet, hermana de Horacio Bertolhet, desaparecido durante la última dictadura. Destacó que ponerle nombre y rostro a esas historias vuelve la memoria cercana y urgente, dejando de ser algo abstracto. Agradeció a Inés por su generosidad al compartir un testimonio tan doloroso pero necesario.
Vinculó esta experiencia con lo vivido el 24 de marzo, durante la marcha que partió desde la ESMA, hoy convertida en espacio de memoria. Señaló que cada paso en esa movilización representa a quienes ya no están y reafirma el compromiso de seguir buscando verdad y justicia.
Arancibia sostuvo que la memoria se construye colectivamente, al escuchar y transmitir estas historias, y que la política también implica transformar el dolor en memoria activa. Remarcó el ejemplo de Madres y Abuelas, y afirmó que recordar no es mirar al pasado, sino construir presente y futuro.
