La jornada solidaria de limpieza realizada en las orillas del Lago Municipal es mucho más que una acción puntual vinculada a una competencia deportiva. Es, sobre todo, una señal clara de cómo se construye comunidad cuando el compromiso colectivo se pone por delante de las responsabilidades formales.
En el marco del trabajo articulado entre el Estado municipal y el Club Alianza, vecinos, deportistas y trabajadores se unieron para acondicionar el espejo de agua de cara a la próxima competencia de Aguas Abiertas, prevista para el 8 de febrero. El objetivo fue concreto y necesario: garantizar un lago en condiciones óptimas, tanto para quienes competirán como para quienes disfrutan a diario de este espacio emblemático.
Es cierto que el mantenimiento del lago forma parte de las obligaciones asumidas por el Club Alianza a partir de la concesión de la isla. Pero también es cierto que los espacios públicos no se cuidan solo desde los contratos o las normas, sino desde la convicción de que pertenecen a todos. Por eso, la decisión del Municipio de sumarse a la jornada habla de una mirada que entiende al lago como un bien común y no como una responsabilidad aislada.
El Lago Municipal es uno de los grandes orgullos de Colón. Escenario de actividades deportivas, recreativas y encuentros familiares, su cuidado requiere constancia, planificación y, sobre todo, sentido de pertenencia. Cuando ese cuidado se asume de manera colectiva, el esfuerzo se potencia y el resultado se multiplica.
Acciones como esta demuestran que el trabajo conjunto entre instituciones y comunidad no solo mejora un espacio físico, sino que fortalece valores: la cooperación, la solidaridad y el compromiso con lo que es de todos. Cuidar el lago es, en definitiva, cuidar un pedazo de nuestra identidad.
