En Argentina nacen más de 4.000 bebés por año con cardiopatías congénitas y cerca de la mitad requiere cirugía. Durante más de una década, el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas articuló una red federal de 15 centros de alta complejidad, permitiendo derivaciones oportunas desde todo el país y garantizando diagnóstico, tratamiento y seguimiento adecuados.
Impulsado junto a la organización Cardiocongénitas Argentina, el programa logró realizar unas 800 cirugías anuales, eliminar la lista de espera quirúrgica, fortalecer el diagnóstico prenatal y equipar hospitales públicos con tecnología de alta complejidad. Se convirtió, además, en un modelo sanitario reconocido a nivel regional.
En este contexto, la diputada nacional Fernanda Díaz (Unión por la Patria), representante de Colón, mantuvo una reunión con integrantes de la organización, quienes manifestaron su profunda preocupación por el vaciamiento del programa. Advirtieron que la no renovación de contratos de personal clave implica, en los hechos, el desmantelamiento de una política pública creada en 2008 y convertida en ley en 2022 (Ley 27.713).
“La eliminación o debilitamiento de un programa que es ley representa un grave retroceso y una vulneración del derecho a la salud”, señaló Díaz, quien remarcó que la normativa obliga al Estado Nacional a garantizar el acceso universal al diagnóstico y tratamiento de las cardiopatías congénitas, incluida la evaluación cardíaca fetal obligatoria durante el embarazo.
Desde el bloque Unión por la Patria anunciaron que exigirán explicaciones al Poder Ejecutivo y defenderán la plena vigencia del programa. “Es fundamental que también en el interior se conozca lo que está ocurriendo y la importancia de sostener políticas públicas que salvan vidas”, concluyó la diputada.
